miércoles, 18 de marzo de 2015

Cuando la familia tiene problemas con nuestra forma de vestir...

Cuando lo leí por primera vez, no lo podía creer. Cuando empecé a leer y escuchar más historias similares se me hizo real. Hablo, por supuesto, de que hay HF que no dejan a su Au Pair vestir de tal manera o critican lo que usa o directamente le prohíben ciertas prendas.

Aclaremos, vamos a cuidar niños e intentar integrarnos a una familia, hay ropa que lógicamente no deberíamos usar. No podemos (debemos, más bien) usar en la casa o con los niños mini shorts, escotes pronunciados, ropa provocativa, tacones, un kilo de maquillaje, etc.

Pero yendo a casos más simples: HM que no quieren que su au pair use leggins, calzas de algodón que son prendas muy cómodas y prácticas o que ande con shorts (de un largo aceptable) dentro de casa. Incluso juzgan la apariencia de la au pair cuando esta se viste para salir con amigos.

Creo que antes de irnos con una familia hay que preguntarles si ellos tienen algún prejuicio con cierto tipo de vestimenta, o aclarar el tema "ropa" porque sería muy desagradable tener una discusión con ellos por como nos vestimos contra cómo piensan ellos que deberíamos hacerlo. Aclarando ese punto, que en un principio puede parecernos superficial, podremos convivir con mucha más armonía.

El caso es que por motivos religiosos, por creencias personales, por celos o diferentes modos de vida el choque cultural puede resultar más duro, ya que podemos vestirnos como lo hacemos en casa y en nuestra sociedad está bien, pero en la que intentamos integrarnos, no tanto.

Personalmente, recomiendo consultarlo con la familia y una vez aclarado el tema, elegir vestimenta de acuerdo a la función que vamos a desempeñar: cuidar niños. 

Ropa cómoda, sencilla, chic, moderna y funcional. Dejemos los tacones y vestidos para salir con amigos y durante el día permanezcamos prolijas y prácticas. 

Obviamente esto es una opinión personal, pero es mejor evitar confrontaciones. Ahora si nos toca una familia que es extremadamente pre-juiciosa, debemos charlarlo y llegar a un acuerdo. Es casi lo mismo de lo que hablaba en este post (Cuidado con el uso que le damos a las redes sociales) si bien, podemos tomar las críticas constructivas y ponerlas en práctica, pero tampoco cambiar totalmente quienes somos.

Lo importante es plantearnos si, realmente la familia tiene aunque sea un poco de razón o están siendo exagerados. En el fondo sabremos la respuesta y si el el primer caso, debemos cuidarnos a la hora de elegir nuestra ropa diaria.

Mejor así...






Que así...








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