domingo, 22 de mayo de 2016

Cuatro semanas de viaje por europa - Semana 1

Mi mamá y hermana vendrían a Europa desde Argentina a visitarme y recorrer un poco. En un mes la idea era conocer lo más que pudieran ya que era la primera vez que venían al viejo continente, pero sin hacer esos viajes donde se visitan dos ciudades por día...

Un mes antes me puse a buscar hotoles, vuelos, trajectos, ideas etc... fue un poco frustrante porque todo cayó sobre mí, y ellas no me ayudaron mucho, pero me sirvió para ganar experiencia y conocer páginas, gente, destinos inusuales entre otras cosas.

Ellas llegaban a París a donde iríamos a buscarlas con mi marido (por ese entonces mi novio) y después aprovechamos para recorrer la ciudad. El único problema fue la lluvia ya que el día soleado de repente se tornó negro y empezó a caer un mini granizo helado que nos congeló y obligó a terminar el paseo. Pero al menos pudimos hacer unas cuantas fotos en la Torre Eiffel y ver algunos otros monumentos desde el auto. No muy tarde llegamos al hotel donde pasaríamos la noches las tres, porque al día siguiente muy tempranito salía nuetro tren TGV con destino a Stuttgart, la ciudad alemana donde vive mi amiga, ahí pasaríamos seis días en su casa.

Fue un primer día muy lindo, además de reencontrar a mi familia casi un año después. Obvio que nos pusimos al día hablando de todo y digamos que no dormimos mucho, así que fue duro despertarse a las 6 am para ir hasta Gare de l'Est... Nuestro tren salió, literalmente, un minuto después de que nosotras subimos.

Entre charlas, mini siestas, risas y un desayuno muy rico que yo había previsto se nos pasaron las cuatro horas de trayecto, acompañadas por el hermoso paisaje que cambia un poco y se vuelve muy clásico de cuento de hadas cuando pasa a la parte alemana.

En la estación mi amiga nos esperaba con flores y una gran sonrisa, hacía desde septiembre que no nos veíamos. Su casa no está en la ciudad, sino en un pueblo cercano, así que nos tomamos otro tren hasta allí y comenzó oficialmente nuestra semana en Alemania. Shopping, fotos, una escapada a Munich y una valija que perdió su rueda y al fin nos dimos cuenta que no sólo debíamos remplazarla, sino, comprar otra porque habíamos hecho tantas compras que no entraban en las otras maletas y mochilas.

Lo que me encanta de Alemania, además de pasar tiempo con mi amiga, es el paisaje, la cultura incluso el idioma que yo no entiendo nada, pero me gusta oírlo, es todo tan diferente de Francia y eso que son países hermanos. Además de que visitamos Munich, una de mis ciudades favoritas.

Datos útiles

Hotel en Paris:  Hôtel Bien-Être  (17 Boulevard Magenta, 10th arr., Paris. Téléphone: +33148030795)

Positivo: 

  • Buen precio.
  • Aspecto limpio y prolijo.
  • A cinco minutos a pie de Gare de l'est y a diez-quince de Gare du Nord.
Negativo:

  • Sin ascensor (y cuando tenés que subir o bajar tres pisos con todas las valijas no es divertido)

Transporte:

París - Alemania : TGV (tren de alta velocidad) 

A mi parecer es la manera más práctica de viajar, los precios cambian y se pueden encontrar buenas ofertas, a mí me salió por persona 45 euros la ida en segunda clase, y la vuelta 49 euros en primera clase, una vez que viaje en primera me sirvieron almuerzo pero no tuvimos esa suerte de nuevo, aunque obvio se puede subir con comida o comprarla en el vagón comedor.
La diferencia entre 1era o 2da clase, es el tamaño de los asientos y que en la primera hay para cargar los aparatos eléctricos.

Stuttgart - Munich: ICE (tren de alta velocidad) 

En la estación central de Stuttgar nos encontraron tickets de tren ida y vuelta a 42 euros por persona que salían desde el pueblo de mi amiga hasta la estación central de Munich.

Stuttgart: Es una ciudad moderna, aunque con un toque de estilo antiguo que se mezclan para crear un lindo ambiente, ameno para hacer compras, ya que encontramos muchísimas tiendas con todos los precios y variedades de estilo, tanto de ropa como de decoración, juguetes, calzado, etc. y también hay una amplia variedad de bares y restaurantes.
Lo ideal es pasar todo el día si se quiere hacer compras, sacar algunas fotos y comer comida local.

Munich: Una ciudad enorme, de la que sólo conozco una parte pero lo suficiente para enamorarme. La arquitectura, la gente, los colores, hacen de Munich un lugar imperdible para cualquiera que viaje a Alemania y quiera en una ciudad ver lo antiguo, lo moderno, lo tradicional y también lo diferente y alocado de una ciudad variopinta, siempre terminando por tomarse una cerveza con una bretzel en la tradicional cervecería "Hofbrauhaus

À bienôt


viernes, 6 de mayo de 2016

Mi casamiento... ahora somos una familia

Bueno, hacía mucho que tenía ganas de escribir esta entrada, porque me llena de felicidad compartir con mis lectores que el pasado 23 de abril me uní en matrimonio con mi pareja. Decidimos casarnos y como justo en esa fecha mi mamá y hermana estarían terminando su recorrido por Europa nos pareció perfecto para que también ellas pudieran formar parte de ese día tan importante para nosotros.

Formar nuestra familia es un tema que siempre estuvo hablado en nuestra relación y después de una hermosa cena de San Valentín, decidimos comenzar a concretarlo. Lo más complicado fue juntar todos los documentos necesarios para presentar en la mairie, es decir el lugar donde se lleva a cabo la parte civil acá en Francia. Si bien será tema de otro post.

El primer paso que dimos fue vivir juntos, porque quien habrá leído la entrada Fin de la era au pair, sabrá lo mal que lo estaba pasando con esa familia y ya no tenía sentido (más que por lo económico)de permanecer en ese lugar.

Luego de un mes reuniendo papeles y disfrutando de la convivencia con el hombre que amo, presentamos todo para pedir la fecha y nos dieron el sí. Estaba listo, a finales de abril seriamos marido y mujer.

Decidimos hacer una fiesta chiquita, entre amigos y familiares, porque a ninguno nos gusta hacer grandes eventos ya que nos parece que es una celebración para disfrutarla junto a los que nos quieren y queremos. Elegimos nuestras alianzas, yo me fui a París a comprar mi vestido y luego todo iba a depender de mi novio, porque durante el mes de abril mi mamá y hermana estarían acá de vacaciones, hacía casi un año que no las veía y yo sería un poco la guía turística y traductora, así que mucho no iba a estar en mi casa, por lo que él tendría que ultimar todo.

Volví el miércoles a la noche -uno de los momentos más lindos fue salir del aeropuerto y verlo a él, esperándonos ese miércoles, después de 10 días separados- quedaban dos días para la boda y aún debía comprar las flores, organizar la decoración para las mesas y ajustar detalles, nada que con la ayuda de mi familia, amigos y novio no se lograra. 

No me arrepiento de haber viajado con mi familia ya que esa distancia me sirvió para pensar y reflexionar sobre el gran paso que iba a dar, pero como siempre supe, él es el amor de mi vida.

El sábado a la mañana nos levantamos juntos, nos vestimos, yo no tenía nervios, estaba emocionada. Tomamos un té que yo ni terminé porque era el té o el maquillaje y debía apurarme.

Un amigo de él vino a buscarnos, y cuando llegamos a la mairie, un antiguo edificio (1601) ya nos esperaban amigos y familiares para sacarse fotos, felicitarnos y entrar, subiendo una escaleras hermosas a una sala decorada con estilo barroco propia de un cuento de hadas, donde Ariel, una mujer con mucho humor y sentimiento nos casó.


Ella nos recordó que un matrimonio es una unión llena de responsabilidades que nos debemos el uno al otro, sin olvidar nuestras metas individuales pero también creando un nuevo proyecto juntos, basado siempre en el respeto y la fidelidad.
Después nos fuimos al castillo de Chantilly donde sacamos algunas fotos y volvimos a la casa de los padres de mi novio, quienes nos recibieron con una hermosa cena.

Realmente fue uno de los días más especiales de mi vida, lleno de emociones y sentimientos... tan mágico como siempre lo soñé, porque estuve rodeada de gente que me quiere, aunque obvio, faltó mi familia completa.
Mairie de Compiègne


(izq. a der.) Hermana, yo, novio y mamá


Ariel de espaldas

El Alcalde de Compiègne


Tatiana mi mejor amiga y fotógrafa de la boda
Chateau de Chantilly

À bienôt


Alimenta a las mascotas!